Pequeñas mujeres rojas es la última novela de Marta Sanz, donde nos presenta a Paula Quiñones. La protagonista, llega a la localidad de Azafrán con el objetivo de localizar fosas que se remontan a la Guerra Civil.
El libro es uno de los cinco finalistas de la 34ª edición de la Semana Negra de Gijón (2021), famosa feria de ficción criminal al que acuden decenas de importantes autores y donde se venden miles de libros cada verano.
Sinopsis de “Pequeñas mujeres rojas”
Cuando llega, parece una goma invisible tira de ella para intentar alejarla del destino que le espera en esa localidad. El cielo se encapsula sobre ella y todo se va preparando para lo que va a vivir en las páginas de esta novela.
Durante su estancia, Paula mantendrá correspondencia con Luz, suegra del detective Zarco. Junto con él, le contará sus amores con David Beato en un bonito jardín. Asimismo, irá descubriendo sus temores con respecto a la existencia de un delator en el pueblo que le contará muchas de las leyendas familiares que perviven en este rincón.
En este pueblo de la meseta castellana llamado Azafrán, alguien ha modificado el nombre en uno de sus carteles. En él, se puede leer “Azufrón”, una alteración realizada adrede porque la atmósfera que se respira en todo momento es la del azufre.
Ese infierno en la tierra es algo que se quiso enterrar, el de las miserias, de delaciones, traiciones, vidas truncadas, mentiras, amores prohibidos, odios, venganzas, robos, etc. Todo ello va aflorando y paso a paso, la protagonista va dando con las claves para ir comprendiendo todo lo ocurrido.
Un pueblo que esconde más de lo que se imagina
En el hoy en día de esta novela, Azafrán se ha convertido en un microcosmos del ayer y del hoy. Como eje vertebrador de este relato, el lector irá conociendo a diferentes personajes que forman parte de la trama de “Pequeñas mujeres rojas”.
Conocerá a una familia, la Beato, la cual cuenta con un patriarca centenario. Jesús es un antiguo barbero que primero fue delator. Tras ello, se dedicó a hacer fortuna gracias a sus víctimas, a quien envió a la fosa. Es la misma familia con la que Paula dio a parar eligiendo el hotel que les pertenece en el pueblo de Azafrán.
Hay que recordar que la crítica a esta publicación es uniforme ante esta propuesta de Marta Sanz, un must. Muchos de los lectores coincidirán en que esta propuesta es más que un “debes leerlo” o “libro muy recomendable”. Para muchos, se trata de una obra revolucionaria y capaz de dar una gran bofetada de realidad a muchas personas.








